Martes 24 de marzo de 2026
INTERÉS GENERAL

A cincuenta años del golpe de Estado que inauguró la última dictadura cívico-militar en nuestro país, las y los trabajadores universitarios, renovamos nuestro compromiso con la memoria, la verdad y la justicia, pilares fundamentales de la democracia argentina.

La dictadura no sólo persiguió, desapareció y asesinó a miles de militantes políticos, sindicales y sociales. También intervino las universidades, expulsó, silenció la producción crítica de conocimiento y buscó disciplinar a toda una generación que pensaba, enseñaba y luchaba por una sociedad más justa.

Las universidades nacionales fueron uno de los blancos del terrorismo de Estado porque allí se gestaban debates, proyectos colectivos y una fuerte tradición de compromiso con lo público. Trabajadores universitarios y estudiantes fueron víctimas de la represión, la censura y el exilio.

No terminaríamos de comprender el golpe si nos quedáramos solo en la represión física. Hubo un "genocidio cultural". El objetivo era claro: desmantelar un Estado activo que planificara la educación para el pueblo y reemplazarlo por un modelo de obediencia.

​Al igual que se destruyó el aparato industrial para favorecer la timba financiera, se intentó destruir el aparato crítico del pensamiento para formar ciudadanos sumisos. La educación pasó de ser un derecho social a ser vigilada por censores. Se prohibió el trabajo grupal, se impusieron uniformes rígidos y se eliminó cualquier rastro de debate político en los centros de estudiantes.

Hoy, a medio siglo de aquel golpe, la memoria no es sólo un ejercicio del pasado: es también una responsabilidad frente al presente.

En un contexto donde el gobierno de Javier Milei impulsa políticas de ajuste, desfinanciamiento del sistema científico y universitario, y discursos que relativizan o banalizan los consensos democráticos construidos desde 1983, reafirmamos que defender la universidad pública es también defender la democracia.

Las y los trabajadores universitarios sostenemos cotidianamente una universidad abierta, plural, gratuita y comprometida con la sociedad. Sabemos que cada derecho conquistado fue fruto de luchas colectivas y que su defensa exige organización y memoria activa.

 

A 50 años del golpe, los Nodocentes decimos con claridad:

Nunca Más al terrorismo de Estado.

Nunca Más al silencio en las universidades.

Nunca Más al retroceso de los derechos conquistados.

Porque la memoria es una práctica viva, seguimos defendiendo la universidad pública, el trabajo digno y una democracia con más igualdad.

 

A.T.U.N.C.P.B.A